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    June 19

    cartas con historia

    Libros

    Intimidades y confesiones sobre papel y tinta

    cartas con historia

     
    Cartas apuradas escritas ante la inminencia de la muerte, pedidos de auxilio, cartas de amor que nunca llegaron a destino o borradores hallados en los bolsillos de los fusilados son algunos de los textos que integran "Cartas póstumas" de Ricardo de Titto, quien traza un parcial recorrido de la historia argentina desde la voz de sus protagonistas.

    Desde los tiempos de las misiones jesuíticas hasta la actualidad, el libro (editado por Norma) representa un compendio de cartas escritas, entre otros, por Facundo Quiroga, Leopoldo Lugones, Ernesto Che Guevara y Evita, quienes con sus relatos brindan una panorama de la situación del país o la región, desde la mirada particular de cada uno.
    En su calidad de compilador, Ricardo de Titto investigó, clasificó y organizó esta serie de relatos basada en esquelas que permiten adivinar las diferentes caligrafías, espesores de tintas, papeles amarillentos o sepia escritos de puño y letra, así como los distintos aromas alrededor de cada mensaje.
    A pesar de representar un recorte arbitrario de la historia, tanto por los personajes elegidos como por los textos seleccionados, el libro se estructura en breves capítulos, cada uno antecedido por una síntesis del protagonista y su situación al momento de escribir la carta.
    De este modo, el libro comprende las cartas que María Guadalupe Moreno seguía escribiendo a su esposo y amado Mariano Moreno, sin saber que éste había fallecido meses atrás a bordo del barco que lo trasladaba a España, en 1811, tan sólo un año después de la revolución de Mayo.
    Las esquelas incluyen las enviadas por Mariquita Sánchez -en cuyo hogar se entonó por primera vez el Himno Nacional, en 1813- al asistente de su primer esposo, el marino y diplomático Martín Jacobo Thompson, quien se volvió loco en Estados Unidos y fue internado allí mismo, cuando lo enviaron como representante del Gobierno argentino.
    Veinticinco días antes de su muerte, y después de dos años de enfermedad, apremios económicos y abandonado al olvido por muchos de sus compatriotas, Manuel Belgrano (1770-1820), político, militar, diplomático, economista, jurisconsulto y escritor, redactó su testamento, del que la obra incluye un fragmento.
    "Mi querida Angelita: en este momento me intiman que dentro de una hora debo morir; ignoro por qué", dice la carta enviada por Manuel Dorrego a su esposa el 13 de diciembre de 1828, el mismo día en que fue fusilado por orden del general Juan Lavalle, sellando uno de los capítulos más controvertidos de la historia argentina.
    La figura de Juan Manuel de Rosas sobrevuela muchas de las cartas que conforman la primera mitad del libro, como el caso de la correspondencia entre Camila O'Gorman y el cura jesuita Ladislao Guitérrez, a quienes mandó a fusilar luego de que se escaparan juntos en un escándalo de conocimiento público.
    Una nota póstuma del sacerdote para Camila, a quien su amistad con la hija de Rosas no salvó de la muerte, decía: "Camila mía: Acabo de saber que mueres conmigo. Ya que no hemos podido vivir en la tierra unidos, nos uniremos en el Cielo ante Dios".
    "Prepare su alma, mi querido Mitre, para recibir el mayor golpe que en su vida azarosa de hombre de guerra y Estado ha podido depararle el cielo: íJorge ya no existe!", son las palabras elegidas por el diplomático Wenceslao Paunero para comunicar a Bartolomé Mitre la muerte de su hijo, quien se disparó un tiro en la sien, en un viaje a Río de Janeiro en 1870.
    Cartas de amor, de amistad, de instrucciones políticas, de desencantos... el amplio recorrido aborda también las palabras enviadas por Domingo Faustino Sarmiento a su compañera Aurelia Vélez, instalado en Paraguay: "Venga, juntemos nuestros desencantos para ver sonriendo pasar la vida", decía el maestro sanjuanino.
    "Nada ha cambiado en esencia, salvo que soy mucho más consciente, mi marxismo está enraizado y depurado. Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias", contaba el Che Guevara, reconocido grafómano, a sus "queridos viejos" en una carta enviada el 1 de abril de 1965.
    "Cartas póstumas" reúne también fragmentos de correspondencias de Tupac Amaru, Santiago de Liniers, José Gervasio Artigas, José de San Martín, Juana Manuela Gorriti y Leandro N. Alem, entre muchos otros.
    Además, el volumen se anima a un repaso más actual de la historia con cartas de muchachos enviados a combatir en la guerra de Malvinas, del reconocido médico René Favaloro antes de quitarse la vida, o de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo a sus familiares desaparecidos, en un brevísimo repaso por la actualidad.

    September 27

    INES DEL ALMA MIA - ISABEL ALLENDE

    Inés del alma mía - Isabel Allende
    "Supongo que pondrán estatuas de mi persona en las plazas, y habrá calles y ciudades con mi nombre, como las habrá de Pedro de Valdivia y otros conquistadores, pero cientos de esforzadas mujeres que fundaron los pueblos, mientras sus hombres peleaban, serán olvidadas". Inés Suárez es una joven y humilde costurera extremeña que se embarca hacia el nuevo mundo para buscar a su marido, extraviado con sus sueños de gloria al otro lado del Atlántico; anhela también vivir una vida de aventuras, vetada a las mujeres en la pacata sociedad del siglo XVI. En América, Inés no encuentra a su marido, pero sí un amor apasionado: Pedro de Valdivia. En esta novela épica, el aliento del amor concede una tregua a la rudeza, la violencia y la crueldad de un momento histórico inolvidable. A través de la pluma de Isabel Allende se confirma que la realidad puede ser tan sorprendente o más que la mejor ficción, e igualmente cautivadora.
    July 31

    esos raros libros viejos

    El diseño de una colección especializada en escritores nacionales casi siempre tiene o busca un efecto político. Entre nosotros, 100 años atrás, se proyectaban pensando en la necesidad de presentar a los inmigrantes nuestro patrimonio cultural. Hace unos 40 años se apoyaron en el ingreso masivo de la juventud a las aulas universitarias y en la fuerte relación que la década de 1960 estableció entre política y cultura. Ahora, y en el caso específico de la colección "Los raros", de la Biblioteca Nacional, su construcción parece el resultado de una discusión que hace un tiempo atraviesa el campo literario.

    Lo extraño y el canon. Desde la década de 1980, el escritor y crítico Ricardo Piglia ha usado el ensayo y la narrativa para manipular nuestra historia literaria y provocar un efecto determinado: que eso que acostumbramos a llamar "literatura argentina" sea entendida como una serie de libros extraños; serie que inauguraría Domingo F. Sarmiento y en la que incluye, como figuras prominentes, a Roberto Arlt, Macedonio Fernández y un polaco, Witold Gombrowicz, que por haber residido y escrito en la Argentina tendría derecho a ser considerado parte de nuestra literatura.

    Un libro extraño, según Piglia, "une el ensayo, el panfleto, la ficción, la teoría, el relato de viajes, la autobiografía". Textos semejantes, condensan "elementos literarios, políticos, filosóficos, esotéricos", y operan como "hojas de ruta para orientarse en el desierto argentino".

    Leída desde este punto de vista, la narrativa de Piglia se inscribe en esta tradición. O sea que cuando en sus intervenciones como crítico pone en el centro de la literatura nacional a lo extraño, está tratando de impugnar la forma de entender el canon vigente proponiendo como estructura alternativa a la que sostiene su obra narrativa.

    Por eso, cuando en la segunda mitad de la década de 1990, gran parte del campo literario nacional consideró anacrónica la defensa del canon por parte de Harold Bloom en su polémico El canon occidental, bajo el argumento de que la categoría había caído en desuso, en realidad lo que pretendían los participantes de la discusión era que nadie se diera cuenta de que en estas tierras la única misión de todo escritor es saber disparar sobre el canon, aun antes de haber publicado su primer libro.

    Lo raro y el clásico. La colección lanzada en 2005 por la Biblioteca Nacional en colaboración con la editorial Colihue se titula "Los raros". Esa denominación, para algunos, señalaba hacia Rubén Darío y aquel libro de fines del siglo XIX en el que retrataba a la generación de poetas simbolistas franceses. En realidad, el concepto tiene un tufillo piglianesco: si seguimos el rastro de la noción de "raro", desde lo poco común o infrecuente hacia lo singular, llegamos a "lo extraño", en el sentido de "distinto/diferente". El término opuesto, en ambos casos, sería "lo normal" o "lo común", pero para la colección será "el clásico".

    El manifiesto con que se presenta afirma que la colección "Los raros" se propone "interrogar los libros clásicos argentinos que han corrido la suerte de la lenta omisión que traen el tiempo y el olvido de los hombres. Ser clásico es lo contrario de ser raro, es su espejo invertido, su destino dado vuelta. Toda política editorial en el espacio público busca volver lo raro a lo clásico y hacer que lo raro no se pierda ni se abandone en la memoria atenta del presente".

    Si el clásico es el texto que siempre se lee y que, por lo tanto, como observó maravillosamente Ítalo Calvino, llega hasta nosotros "trayendo impresa la huella de las lecturas que han precedido a la nuestra", es, de alguna manera, la norma o su representación, lo que es corriente y entonces común a todos.

    Por oposición, "lo raro" sería aquí ese texto que fue olvidado, marginado, no considerado. Contracara maldita del clásico, agujero negro, especie de zombie literario que existe sin existir. ¿Por qué corrieron esa suerte? ¿Por qué los críticos no promovieron su valoración y su lectura? ¿Por qué las siguientes generaciones de escritores no ampararon su obra bajo esas protectoras sombras? ¿Por qué las editoriales dejaron de ponerlos a consideración del público?

    La Biblioteca Nacional encuentra en estas preguntas su función política: señalar cuáles son esos libros y autores, invitar a un crítico a releerlo para convertirse en su presentador, y transformar su relanzamiento en una puesta en tensión con el espacio de los clásicos –cuyo estatus podría peligrar– y con el mercado –cuya filosofía no tolera que la novedad esté en el pasado. Por todo ello es una apuesta, en última instancia, a una reorganización del canon a partir del reconocimiento de estos inadmisibles olvidos.

    De todo tipo y tenor. Ahora bien, si se toma como muestra de la colección sus seis títulos más recientes, se verá que la apuesta no es pareja y que la noción de "rareza" que la sostiene no es interpretada de manera unívoca.

    Por un lado, hay títulos que pueden tener una lectura coyuntural, que linde con lo anecdótico o la curiosidad, como es el caso de El petróleo, de Jorge Newbery y Justino C. Thierry, y que, en cualquier caso, es difícil que exceda el ámbito de la lectura documental, sea política o académica.

    Por el otro, autores que han tenido su reconocimiento literario y que hasta suelen formar parte de los programas de estudio (secundarios y universitarios): Teatro, sainete y farsa, con textos de Raúl González Tuñón, Nicolás Olivari, Florencio Parravicini, Pedro E. Pico y Alberto Vacarezza, precursores, todos ellos, temática y estéticamente, de gran parte del teatro nacional del siglo XX; Los gauchos judíos y El hombre que habló en la Sorbona, de Alberto Gerchunoff; y la Historia funambulesca del profesor Landormy, de Arturo Cancela.

    En otras palabras, el objetivo de la colección sólo parece cumplirse en títulos como Pablo o la vida en las pampas, de Eduarda Mansilla, o en Las descentradas y otras piezas teatrales, de Salvadora Medina Onrubia, dos mujeres –vaya casualidad– verdaderamente raras, en el sentido más pleno de la palabra.

    Salvadora Medina Onrubia es nada menos que la militante anarquista de principios del siglo XX que se casó con Natalio Botana y llegó a dirigir el emblemático periódico fundado por su marido (Crítica), amén de figurar en alguna enciclopedia literaria como la abuela de Copi o de haber pasado a la historia política nacional como una defensora de Simón Radowitsky, el joven ruso que atentó contra Ramón L. Falcón, jefe de la policía federal. En Las descentradas, una comedia en tres actos de los años ’20, como señala Josefina Delgado, "inventa algo que después será un lugar común de la literatura contemporánea, la obra dentro de la obra".

    Eduarda Mansilla (sobrina de Juan Manuel de Rosas y hermana de Lucio V. Mansilla) fue una especie de Victoria Ocampo del siglo XIX. Pablo o la vida en las pampas es una novela que se publicó en Francia en 1868 y en Buenos Aires en 1870, como folletín. Y si bien hubo una edición con forma de libro en París, en 1869, nunca hasta hoy –y han pasado 140 años– circuló como tal en la Argentina, y ahora lo hace con un plus: se trata de una edición crítica a cargo de María Gabriela Mizraje, una especialista en Mansilla.

    En conclusión, el riesgo que enfrenta la colección es que su fortaleza puede mutar fácilmente en su debilidad: ¿cómo organizar una serie de rarezas si lo raro, por ser tal, es algo que no abunda? Piglia ya nos ha enseñado que rarificar a Sarmiento, a Arlt, y encima sumar polacos para hacer número, es una burda patraña.
    June 14

    PARA MEJORAR LA VIDA DEL PLANETA

    El libro Planeta Frito, del autor español Sergio Bulat, que acaba de publicarse, ofrece un panorama sobre el tan mentado cambio global, un diagnóstico de la situación y una guía de consejos para actuar de una forma ecológica más consciente.

    La idea del libro es convocar a la gente a que realice pequeños cambios en su vida cotidiana para sumar cada uno su granito de arena y mejorar la vida de un planeta amenazado por el maltrato de sus habitantes.

    Editado por Urano con el asesoramiento de Greenpeace, el libro trata de responder a cómo pequeñas acciones individuales pueden provocar cambios globales o cómo pasar de la preocupación a la acción en defensa del planeta

    A juicio del autor, lo primero es informarse, por lo que pone el acento en aclarar de qué se trata el cambio climático, de sus consecuencias y anticipar los problemas que se profundizarán este siglo sobre los recursos de agua dulce, ecosistemas, alimentos y productos forestales.

    Con respecto al impacto que tendrá el cambio climático en el área latinoamericana se espera que "el aumento de las temperaturas y la disminución de aguas subterráneas produzca un progresivo reemplazo de la selva tropical por praderas. Y la vegetación semiárida se verá sustituida por vegetación árida con el riesgo de enormes pérdidas de biodiversidad".

    En las zonas más secas "se espera la salinización de los suelos y la desertificación de la tierra cultivable, lo que hará que disminuya la productividad agrícola ganadera".

    "Los cambios de las precipitaciones y la desaparición de glaciares –puntualiza Bulat entre otras calamidades– afectará significativamente la disponibilidad de agua pura para el consumo".

    Luego de visualizar y diagnosticar la situación por la que atraviesa el planeta, el autor hace un llamado individual y colectivo a una sociedad "consumista en exceso" que está logrando desequilibrar el planeta.

    En Planeta frito también se advierte sobre las consecuencias del cambio climático a la salud debido a las olas de calor, inundaciones, tormentas, incendios y sequías, aparte de un incremento de los niveles de desnutrición, de afecciones como la diarrea y de problemas cardiorrespiratorios debido a la mayor concentración de ozono a nivel de superficie.

    Y también una alteración de la distribución espacial de algunas enfermedades infecciosas reflejada por ejemplo en el incremento de la malaria. Con un formato en parte de libro de autoayuda, la segunda parte del libro está centrada en las acciones particulares y por lo tanto en consejos prácticos para llevar a la práctica cotidiana.

    El objetivo es una tarea de reeducación que toda la sociedad debiera asumir para revertir la situación de deterioro de la calidad de vida y el mal uso de los recursos del planeta.

    El autor sostiene que "en la misma medida que somos parte integrante del problema, también lo somos de la solución. Hay muchas cosas que se pueden hacer a nivel individual para aliviar las consecuencias del cambio climático y aligerar la presión a la que los seres humamos sometemos al planeta".

    Entre las propuestas sugeridas en el libro figuran el uso de bolsas de tela a la hora de hacer las compras, disminuir el consumo de productos de limpieza del hogar "ya que la obsesión que se ha creado con los gérmenes y microbios ha llevado a que se adquieran todo tipo de productos químicos que combinados causan efectos desconocidos".

    Para mejorar la vida del planeta
    El escritor español Sergio Bulat acaba de publicar el libro "Planeta Frito", donde ofrece a los habitantes una guía para contrarrestar el creciente desacople del cambio climático y sus terribles consecuencias para las futuras generaciones
     

    ILUSION DE RELATIVIDAD

    En el flamante volumen La gran ilusión, el científico Stephen Hawking reúne los aportes más importantes de su colega Albert Einstein, desde la Teoría de la Relatividad –reconocida como uno de los más mayores descubrimientos científicos del siglo XX– hasta los escritos sobre teoría cuántica y mecánica estadística.

    A 53 años de su muerte, Einstein sigue siendo una figura central en la sociedad contemporánea, incluso con más fervor del que consiguió a lo largo de su vida, si se tiene en cuenta que su imagen –multiplicada en posters y resignificada como gesto de irreverencia– alcanza hoy status de ícono doméstico.

    Sin embargo, no son su genio científico ni su talla humana los que mejor lo explican como mito sino, quizá, el cúmulo de paradojas que encierra su propia biografía, acentuadas con la perspectiva histórica.

    Al Einstein campeón del pacifismo se lo recuerda aún como al "padre de la bomba" y se le atribuye la demostración del principio de que "todo es relativo". Justo a él, que luchó encarnizadamente contra la posibilidad de que conocer la realidad significara jugar a las escondidas.

    En La gran ilusión, libro recién editado por el sello Crítica, Hawking incluye todos los trabajos del científico nacido en 1879 en la ciudad bávara de Ulm que cambiaron la física y, posteriormente, la manera de ver el mundo.

    Einstein reflexionó profundamente sobre temas políticos y religiosos, de modo que también se incluyen algunos de sus ensayos filosóficos. En cada uno de ellos, Hawking proporciona al lector una introducción a cada texto en la que incorpora una perspectiva científica e histórica.

    Desde los trabajos que cambiaron el pensamiento científico moderno hasta las últimas reflexiones sobre sus propias conclusiones, La gran ilusión constituye una minuciosa colección de las más importantes obras de Einstein, con el plus que significan los comentarios del científico más importante de la actualidad.

    "Hoy, desde que Einstein describió espacio y tiempo como variables dinámicas, vemos que el universo no tiene sólo una historia, sino cualquier historia posible. No sólo contemplamos la posibilidad de un espacio-tiempo curvo, sino si el universo tiene dimensiones adicionales", asegura Hawking en el prólogo.

    "Y especulamos minuciosamente sobre el significado de tales conceptos, si están bien definidos o si son sólo aproximados. Hoy perseguimos una teoría unificada de todas las fuerzas, así como una estructura espacio-temporal en la cual experimentemos que el universo se expande. Es una búsqueda que Einstein hubiera aprobado", acota.

    Fue a partir de 1905 que las ideas del científico empezaron a transformar la percepción del mundo y, en especial, la manera en que los físicos contemplaban el universo.

    Mientras la intuición humana aventuraba hasta entonces que el espacio es un estado en el cual se desarrollan los acontecimientos y que el tiempo está gobernado por un reloj universal, Einstein demostró que espacio y tiempo no tienen significados idénticos para un observador sentado en una silla que para una persona subida a un avión.

    A partir de su teoría, el Premio Nobel de Física 1921 refutó el concepto de tiempo absoluto y el tiempo pasó a entenderse como relativo. Una vez establecida esta concepción, Einstein se esforzó en compatibilizar la idea de la gravedad con su teoría la relatividad para demostrar que la gravedad no es una fuerza como cualquier otra, sino una consecuencia del hecho de que el espacio-tiempo no es plano sino curvo debido a la distribución de masa y energía en él.

    Sin embargo, a lo largo de su vida, el físico dedicó tanto tiempo a la exploración de temas científicos como al activismo pacifista y a la articulación de la ciencia con la filosofía.

    "En estos tiempos, cuando la experiencia nos compele a buscar una nueva y más sólida fundamentación, el físico no puede simplemente entregar al filósofo la contemplación crítica de los fundamentos teóricos, porque nadie mejor que él puede explicar con mayor acierto dónde aprieta el zapato", aseguró Einstein alguna vez.

    Ilusión de la relatividad
    El reconocido científico Stephen Hawking acaba de editar "La gran ilusión", un libro que reúne los máximos pensamientos y las teorías de este físico que revolucionó al mundo en el siglo pasado, desde su Teoría de la Relatividad hasta sus escritos sobre teoría cuántica y mecánica estadística
     
    March 22

    cien años de soledad- gabriel garcia marquez

    Cien Años de Soledad - Gabriel Garcia Marquez


    Sinopsis
    En Cien años de soledad aparece ante nuestros ojos todo un mundo. Para preparar el acercamiento a él, abren la edición una breve semblanza de García Márquez escrita por Álvaro Mutis y una introducción de Carlos Fuentes que aporta testimonios personales esclarecedores sobre el nacimiento de la novela y el deslumbramiento inmediato que suscitó. El magistral análisis que Mario Vargas Llosa hizo de la narrativa de García Márquez sigue siendo la más alta referencia y de él se ofrece una parte central. Dos estudios, de Víctor García de la Concha y de Claudio Guillén -a quien la muerte sorprendió cuando le ponía punto final-, tratan de mostrar caminos concretos de acceso al texto de la novela.

    Tras él, cuatro académicos hispanoamericanos -Pedro Luis Barcia (Argentina), Juan Gustavo Cobo Borda (Colombia), Gonzalo Celorio (México) y Sergio Ramírez (Nicaragua)- glosan distintos aspectos de la personalidad literaria de García Márquez y de lo que Cien años de soledad significó en la trayectoria de la novela hispánica y en su amplia difusión en el ámbito cultural.

    La Asociación de Academias de la Lenguas presentará oficialmente su edición, en el marco del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, en el homenaje a Gabriel García Márquez que se celebrará el 26 de marzo y en el que se entregará al autor el primer ejemplar.

    el jardin de los venenos - cristina bajo

    El Jardin de los Venenos - Cristina Bajo


    Sinopsis
    La llegada del oficial Lope de Soto a la cerrada ciudad colonial de Córdoba tendrá especial significado para la familia de don Gualterio, su esposa Alda y su hija Sebastiana. Don Lope no tarda en convertirse en amante de la ambiciosa Alda, una mujer que domina con mano férrea el destino de Sebastiana. Tanto es así que no duda en disponer a la joven en un convento de clausura, como castigo a unos amores tempranos, y más tarde la obliga a casarse con un hombre despreciable.
    Será precisamente en ese convento donde Sebastiana aprenderá el arte de las plantas medicinales y venenosas de mano de una monja experta. Arte peligroso que dará a Sebastiana, con la única complicidad de su fiel aya, la posibilidad de vengarse de sus enemigos.
    Tensa, sutil y brillante, El jardín de los venenos no es sólo recreación de un universo y una época poco conocidos; es también una mirada sobre las más sombrías motivaciones del ser humano y algunos de los instrumentos secretos para llevarlas a cabo. Una novela excepcional, una verdadera revelación.

    como vivido cien veces - cristina bajo

    Como Vivido Cien Veces - Cristina Bajo


    Sinopsis
    Ésta es una historia de pasiones salvajes, amores predestinados y prohibiciones que impregnan con un halo de tragedia a sus protagonistas. El escenario es la provincia argentina de Córdoba a fines de 1820. Luz María Osorio, hija de una familia tradicional cordobesa, es el "ángel oscuro" bajo cuyo hechizo caen los hombres.
    La historia de los Osorio es, a la vez, reflejo de un país que se debate entre guerras civiles.
    Como vivido cien veces, publicada por primera vez en el año 1995, se convirtió rápidamente en un best-séller. Con esta novela, Cristina Bajo se revela como una narradora fecunda de la ficción histórica actual. Y también marca el comienzo de una saga apasionante, continuada en Los tiempos de Laura Osorio, de la que surgirán todavía nuevos frutos

    tu que te escondes - cristina bajo

    Tu que te Escondes - Cristina Bajo


    Contratapa
    Al igual que en sus obras anteriores, Como vivido cien veces, En tiempos de Laura Osorio y Sierva de Dios, ama de la muerte, Cristina Bajo deslumbra a sus lectores con estos relatos mágicos, algunos casi novelas breves, de una imaginación exuberante, con una prosa exquisita y un magistral empleo del tiempo histórico. El amor, la venganza y la justicia poética detentan la misma fuerza que los conjuros de sus hechiceras y la audiencia de sus protagonistas, para quienes una pasión, cuando es verdadera, puede reivindicarse después de la muerte. Los aparecidos, la brujería, el ensalmo liberador, la predicción, el maleficio y el dominio de lo oculto se presentan como una sombra que borra los limites de la realidad. Si existe el gótico argentino, los cuentos de Tu, que te escondes perteneces definitivamente a el. Ambientados en un momento preciso de la memoria de un pueblo y definidos por su autora como histórico-fantásticos, varios de ellos están inspirados en antiguas leyendas. En "Retrato de dama sin nombre", en el instante que linda entre la vigilia y el sueño, una joven atisba en un espejo un crimen que supone ha sucedido años atrás; en "Aquesta confusa tierra" aparece la enamorada del primer poeta argentino, al que nunca ha visto, y asiste a una cita fantasmal en una casona donde acecha una víbora coral; en otro cuento excepcional, una mestiza extremara sus plegarias contra la plaga para liberar a una mujer cautiva en la habitación de una estancia. Algunos hechos tienen de fantástico solo la temeridad de sus mujeres, como el que transcurre durante las invasiones inglesas -basado en unas líneas de Walter Scott-, y el de aquella mulata que quería casarse a toda cosat, en momentos en que la mayoría de los hombres estaban ocupados en contiendas y revoluciones. La guerra civil, impiadosa, marca una realidad mas terrible que cualquier horror imagina do, pero una joven y su primo, que se aman a pesar de estar en bandos opuestos, y una niña que adora las rosas en medio de

    en tiempos de laura osorio

    En Tiempos de Laura Osorio - Cristina Bajo


    Sinopsis
    Laura Osorio ejerce sobre los hombres una atracción irresistible. Un falso noble francés y un joven periodista escocés se disputan su atención, pero ella ama secretamente a Farrell, el marido de su tía, quien no puede evitar que los envuelva la pasión de lo prohibido.
    Nuevamente se nos presenta un entorno fascinante en donde las tradiciones del mundo indígena se imponen a los pretendidos avances de la civilización (brebajes, conjuros, gualichos) y en el que los avatares de la política están íntimamente ligados con los de los personajes de la novela.
    La supremacía de Rosas crece sobre Buenos Aires y la de Buenos Aires, a su vez, sobre el Interior. Pero el general Quiroga, vivo o muerto, aún despierta la sugestión de la gente.

    la trama del pasado- cristina bajo- descricion

    La Trama del Pasado - Cristina Bajo


    Solapa
    Cristina Bajo nació en Córdoba (Argentina) en 1937. Comenzó a escribir de muy chica, pero no hizo ningún esfuerzo para publicar, pues le parecía algo inalcanzable. Recién en 1995, sus amigos Javier Montoya y Silvina Rivilli deciden publicarle Como vivido cien veces a través de la fundación de Ediciones del Boulevard. El libro agotó rápidamente cuatro ediciones. Al tiempo, publicó su continuación, En tiempos de Laura Osorio, y una novela del siglo XVIII: Sierva de Dios, ama de la muerte (que nuestro sello relanzó como El jardín de los venenos, en 2005, y que también editó Grijalbo en España). Recopiló un libro de leyendas para adolescentes, La Señora de Ansenuza y otras leyendas, y otro para niños, El guardián del último fuego. Actualmente dicta cursos y talleres sobre historia y literatura y sigue escribiendo novelas. Sus libros han estado en las listas de los más vendidos en la Argentina y han tenido excelentes reseñas periodísticas, entre ellas, en El País, de España. Editorial Sudamericana ha reeditado todas sus novelas, editó su libro de cuentos Tú, que te escondes (2004) y ahora publica La trama del pasado, continuación de la saga de los Osorio, iniciada en Como vivido cien veces. En 2005 Cristina Bajo recibió dos importantes distinciones: el Premio Especial Ricardo Rojas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (para libros editados) por su novela Sierva de Dios, ama de la muerte y el Premio Literario Academia Argentina de Letras por su libro Tú, que te escondes. Aunque retome personajes de la saga de los Osorio, esta novela, como todas las anteriores, puede leerse independientemente del resto. Pero quien haya leído alguna no podrá dejarla pasar.

    Contratapa
    1840, Vigo, Galicia. Una joven aristócrata, Ignacia Arias de Ulloa, abandona a su marido y huye con una criada llevándose muy poco: su estuche de esgrima, y el halcón preferido de él. Al llegar a la casa solariega de su madre se encuentra con que ésta, viuda y nacida en las provincias del Río de la Plata, ha decidido regresar a su tierra para ajustar viejas cuentas. Sin pensarlo, Ignacia se embarca con ella. Mientras el país se desangra en la guerra civil que en la primera mitad del siglo XIX asoló a la Argentina, desde la Córdoba americana don Fernando Osorio y Luna, descendiente de un antiguo linaje, emprende con sus hombres un viaje a caballo hacia Buenos Aires, con un mensaje secreto para don Juan Manuel de Rosas, jefe del partido federal. A mitad de camino, y en una de las batallas más cruentas de la historia argentina, Ignacia y él se encontrarán, sin saber que sus lazos provienen del pasado, de trágicos misterios familiares que, desde los orígenes de su estirpe, parecen alcanzarlos como una maldición. Asechado por enemigos desconocidos que atacan salvajemente a su mujer y a su hijo, involucrado en venganzas y reencuentros, amenazado con la expropiación de sus tierras, Fernando encontrará que la mayoría de los privilegios que los suyos mantuvieron por siglos han desaparecido; que los Osorio han caído en desgracia, y que aquella joven del halcón, Ignacia, pertenece al círculo de los enemigos de su familia. ¿Puede un hombre de acción como él, valiente, fiel a sus ideas y a su gente, permanecer indiferente ante la matanza y las injusticias a que todos los días se ve sometida su ciudad por aquellos que se decían sus aliados? En esta nueva entrega de la saga de los Osorio, no será una mujer de la familia la protagonista sino un hombre: Fernando, el Payo, hermano de Luz y primo de Laura. Junto a él, personajes históricos y ficcionales desentrañarán una trama tejida con sangre, secretos y ausencias: La trama del pasado, una novela vibrante, estremecedora, que confir
    December 22

    SAQUEO PETROLERO UN LIBRO DE NPEL(NUEVO PROYECTO ENERGETICO LATINOAMERICANO

    Saqueo Petrolero es una publicación de Nuevo Proyecto Energético Latinoamericano (NPEL) coeditada junto al Instituto del Pensamiento Socialista (IPS) que busca demostrar, en el año del centenario del descubrimiento del petróleo, cómo las grandes empresas del sector avanzan en el saqueo de nuestros recursos hidrocarburíferos.

    Al mismo tiempo expone cómo la actual administración kirchnerista ha profundizado la entrega del petróleo y el gas. La renegociación petrolera encarada por los gobernadores Das Neves (Chubut) y Peralta (Santa Cruz), es un nuevo paso en el saqueo de nuestros hidrocarburos. El gobierno de Kirchner acompaña estos procesos y los comanda facilitándole a las petroleras extranjeras y nacionales que sigan obteniendo una abultadísima renta de casi 42.000 pesos por minuto, a costa de la expoliación del petróleo y la explotación de los trabajadores del sector.

    December 20

    NOTA SOBRE CESAR MORO

    NOTA SOBRE CÉSAR MORO

    Por Mario Vargas Llosa

    Recuerdo imprecisamente a César Moro, lo veo, entre nieblas dictando sus clases en el colegio Leoncio Prado, imperturbable ente la salvaje hostilidad de los alumnos, que desahogábamos en ese profesor frío y cortés, la amargura del internado y la humillación sistemática que nos imponían los instructores militares. Alguien había corrido el rumor de que era homosexual y poeta: eso levantó a su alrededor una curiosidad maligna y un odio, agresivo que lo asediaba sin descanso desde que atravesaba la puerta del colegio. Nadie se interesaba por el curso de francés que dictaba, nadie escuchaba sus clases. Extrañamente, sin embargo, este profesor no descuidaba un instante su trabajo. Acosado por una lluvia de invectivas, carcajadas insolentes, bromas monstruosas, desarrollaba sus explicaciones y trazaba cuadros sinópticos en la pizarra, sin detenerse un momento, como si, junto al desaforado auditorio que formaban los cadetes, hubiera otro, invisible y atento. Jamás adulaba a sus alumnos. Nunca utilizaba a los temibles suboficiales para imponer la disciplina. Ni una vez pidió que cesara la campaña de provocación y escarnio desatada contra él. Su actitud nos desconcertaba, sobre todo porque parecía consciente, lúcida. En cualquier momento hubiera podido corregir de raíz ese estado de cosas que, a todas luces, lo estaba destruyendo: le bastaba servirse de uno de los innumerables recursos de coacción y terror que aplicaban, en desenfrenada competencia, sus "colegas" civiles y militares; sin embargo, no lo hizo. Aunque nada sabíamos de él, muchas veces, mis compañeros y yo, debimos preguntarnos qué hacia Moro en ese recinto húmedo e inhóspito, desempeñando un oficio oscuro y doloroso, en el que parecía absolutamente fuera de lugar.

    César Moro

    Ocho años después me pregunto cómo situar a Moro en la poesía peruana, a la que parece, también, sustancialmente extraño. En efecto, ¿cómo situar a un poeta auténtico, a una obra realmente original y valiosa, junto a tanta basura, cómo integrarlo dentro de una tradición de impostores y plagio, cómo rodearlo de poetas payasos? Quizá baste señalar que nada vincula a Moro con la vacilante poesía peruana, que nada lo enlaza ni siquiera con las direcciones estimables que ésta ha alcanzado en períodos fugaces. Es cierto que se trata de un poeta puro, porque jamás comercializó el arte, ni falsificó sus sentimientos, ni posó de profeta a la manera de quienes creen que la revolución les exige sólo convertir a la poesía en una harapienta vociferante, pero su pureza no tiene nada que ver con esa suerte de juego de artificio, con esa actitud de aislamiento, de prescindencia del hombre y de la vida, que impregna a cierta poesía de gabinete con un penetrante olor a onanismo y sarcófago. Es cierto que se trata de un poeta comprometido con una fe y una emoción a las que nunca traicionó. Pero la lealtad y la limpieza con que asumió su compromiso, niega y deja en ridículo, precisamente a aquellos, poetas que se llaman comprometidos porque repiten una retórica ajena y explotan ciertos tópicos que sólo los preocupan de la piel para afuera, con una insinceridad snob tan evidente, como la de aquellos pintores indigenistas, fabricantes de pastiches, y traficantes innobles de una realidad lacerante, que clama por combatientes, no por mercaderes fotógrafos. Pero además de ser auténtico, sincero, Moro es también un gran poeta. Es sabido que este calificativo no se gana como el cielo, sólo con buenas intenciones. No basta ser consecuente consigo mismo, ajustar estrictamente una conducta a la moral que le puede respaldar una obra con una actitud convincente, para leer un gran poeta. Es preciso aquella cualidad indefinible, que ciertos autores nos revelan al ponernos en contacto inmediato con aspectos inusitados de la realidad al descubrirnos zonas imprevistas de la sensibilidad y la emoción, al transmitirnos el misterio, la alegría o el dolor de las cosas y los hombres.

    César Moro murió hace dos años, el 10 de enero de 1956. Al igual que su obra, su vida es casi totalmente desconocida en el Perú. Nació en Lima, en 1903. En 1925, viajó a Europa. Formó parte del movimiento surrealista. Colaboró en el "Surréalisme au service de la Revolution" y el homenaje a Violette Noziéres. En 1933 los surrealistas franceses firmaron, a su iniciativa, una nota de protesta por los fusilamientos ordenados por Sánchez Cerro. Los originales de su primer libro de poemas, que data de ese año, fueron extraviados por Paul Éluard. Al regresar a Lima editó con Emilio Adolfo Westphalen y Manuel Moreno Jimeno, un boletín a favor de la República Española, que acarreó persecución policial a sus autores. Tuvo una polémica violenta con el chileno Vicente Huidobro. Con Westphalen fundó la revista "El Uso de la Palabra". Viajó a México en 1938. En 1940 organizó allí, con André Breton y Wolfgang Paalen, la Exposición Internacional del Surrealismo. En México, también, publicó "Château de Grisou" y "Lettre d'Amour". En esa época se aparta del movimiento surrealista. Regresa a Lima en 1948. "Trafalgar Square" aparece en 1954. Al morir, dejó varias obras inéditas. André Coyné, que editó el año pasado en París, "Amour á Mort", ha preparado la publicación de sus dos únicos libros en español, "La Tortuga Ecuestre" y "Los Anteojos de Azufre". Los poemas que aparecen en estas páginas pertenecen al primero de los libros nombrados. Al publicarlos, quienes editamos esta revista queremos rendir nuestro homenaje a César Moro y señalar que, sin participar de muchas de sus convicciones, su obra nos merece profunda admiración y respeto.

    SZYSZLO EL MOVIMIENTO Y EL CAMBIO

    Con este texto presentó Vargas Llosa una exposición de su compatriota y amigo, el gran pintor Fernando de Szyszlo, en la galería Astrolabio de Lima, allá por 1976.

    SZYSZLO: El movimiento y el cambio

    Por Mario Vargas Llosa

    Quizá no haya mejor definición de la vida que llamarla movimiento y elogio más grande de un artista que decir de él que está completamente vivo como creador, que su obra es un continuo cambio. El movimiento, el cambio, son actitudes que han gobernado siempre el quehacer artístico de Szyszlo, pero, además, en su última exposición -la docena de dibujos que ha presentado en Astrolabio- ambas cosas son también el tema de su trabajo.
    Lo más novedosos de estos dibujos a carbón, tinta o pastel no es que en algunos de ellos cristalicen motivos figurativos, pues en la pintura abstracta de Szyszlo ellos habían estado casi siempre insinuados, presentidos (y, una vez, hace cinco años, irrumpieron explícitamente en forma de bandadas de pájaros), sino más bien la índole de las imágenes que las cartulinas plasman. Algunas son estudios de palomas en vuelo, intentos para sorprender, capturar, eternizar en líneas y sombras la gracia y la armonía, el secreto y la felicidad de ese espectáculo sin par: un ave que rasga los aires. Hecho nimio y banal, experiencia infinitamente repetida y observada hasta el cansancio por todos, es suficiente, sin embargo, que el trazo de una mano inteligente y con oficio lo registre y lo aísle en el breve rectángulo blanco, para que ese átomo insignificante de realidad, el vuelo de una paloma, se convierta en insondable misterio, en prodigio flagrante.

    Junto a la creación de seres 'fidedignos', estos ejercicios de corte clásico, aparecen sus antípodas: desfiguraciones radicales de la realidad, híbridos en los que objetos y seres venidos de la vida se mezclan y descomponen al compás exclusivo de la imaginación. O, más bien, del deseo, pues se trata de obras donde el elemento erótico es visible. Todos estos dibujos son variantes de un mismo fenómenos: la metamorfosis. Y en todos ellos, como desinencia o placenta; elemento de base invariable de la composición, está ese antiguo motivo de Szyszlo: la forma pétrea -tótem, ídolo, túmulo, estela- en torno a la cual se organizan hace años sus cuadros. Esta vez, en algunos de esos dibujos, a esa figura le brotan, como a las estatuas del célebre poema de Rubén Darío, patas de chivo y senos de mujer. Insinuaciones femeninas caldean y sensualizan a la piedra, la tornan objeto erógeno, motivo y fuente de placer. A la vez, en estos mismos dibujos reaparece, mezclado a aquellos elementos, otro viejo habitante de la mitología privada del pintor: el ave. No se trata aquí, sin embargo, de esos detalles alusivos -la pluma, la garra, el espolón, el pico- de sus cuadros, emparentados con los pájaros de la textilería o la alfarería prehispánica -es decir, el ave del arte y de la historia, del sueño y del folklore-, sino del ave de la vida y la vigilia, al que vemos muriendo, deshaciéndose, confundiéndose con la piedra, la que se convierte de este modo en ara de sacrificio, escenario de un sangriento ceremonial de ofrenda.
    La lúgubre teoría de Sade y de Bataille de que el erotismo es inseparable de la muerte, que el deseo amoroso, esa manifestación plena de la vida, alberga en sí mismo su negación, porque, desplegado en libertad hasta sus últimas consecuencias, es siempre violencia que exige la destrucción y muerte del objeto deseado, está convertida en alegoría en estos dibujos de Szyszlo. En el tótem ancestral se conjugan -se hacen un solo ser sin dejar de ser siempre cosas distintas- el deseo, materializado en unos pechos restallantes, en unas turgencias de mujer, y la muerte, presente en esos cadáveres de pájaros, formas que se adivinan recién sacrificadas, aún tibias. El amor y la muerte: una representación de los dos extremos en que oscila la vida de un hombre. Si en casi toda pintura, formal o informal, de retaguardia o de vanguardia, hay un elemento teatral, el diálogo risueño o trágico, dentro de un espacio fatídico (por infranqueable) de seres convocados allí por una voluntad soberana y exterior para comunicar algo, en estos dibujos de Szyszlo ellos es particularmente evidente. Ese diálogo, en este caso, que mudamente entablen esas figuras cuyas fronteras se pierden unas en otras, tiene como asunto preocupaciones centrales de la experiencia humana: el apetito de goce y la conciencia de la extinción, la urgencia del deseo y el presentimiento de la muerte.

    Hay, claro está, muchas clases de movimiento e infinitas posibilidades de cambio. El de Szyszlo es el movimiento en el sitio y el cambio hacia adentro. Es decir, un movimiento que no lo aparta de ciertas raíces esenciales y nutricias, que permite a su pintura progresar sólo hacia arriba, y un cambio que significa un explorar y penetral más visceralmente ese padazo de realidad donde su arte se asienta, del que extrae sus motivos, sus símbolos, su locura y su fuerza. Una pintura, en suma, que como un árbol o un hombre, madura, crece, se mueve y es todo el tiempo otra sin dejar de sre siempre la misma.