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    January 10

    DOS PUEBLOS EN BUSCA DEL ALMA PERDIDA

    Los pueblos entrerrianos Faustino Parera e Irazusta, dos poblados rurales en riesgo de extinción tras la retirada del Ferrocarril Urquiza, impulsan un programa turístico de fin de semana, para viajeros que gustan de la pastelería alemana y de los parajes tranquilos.

    Dos estaciones ferroviarias que datan del 1900, platos bien criollos y dulces alemanes preparados según recetas tradicionales del Volga, charlas de mate con los lugareños, caminatas, silencio, paseos a caballo, pesca y mucha naturaleza. Así presentan los vecinos de Parera e Irazusta los atractivos turísticos de sus pueblos, dos comunidades del sur de Entre Ríos ubicados a la vera de la Ruta Provincial 51, entre las ciudades cabecera de Urdinarrain y Larroque.

    En Parera viven 182 personas y en Irazusta, apenas pasan las 300. Son pueblos que al decir de sus habitantes, nacieron con el trazado del Ferrocarril Urquiza y empezaron a despoblarse hace 14 años, cuando el tren dejó de circular.

    Sin la movilidad económica que generaba el Urquiza, los colonos que cultivaban trigo y maíz, criaban aves y producían en tambos, migraron hacia otras localidades y los pueblos, pasaron a integrar la lista de 602 poblados en riesgo de extinción que hay en el país, según la Asociación Civil Recuperación Social de Pueblos que Desaparecen.

    No obstante, hace cuatro años el tren volvió a transportar pasajeros dos veces a la semana –es el "Gran Capitán", que sale de la estación Federico Lacroze, en el barrio porteño de Chacarita– y los habitantes que se quedaron, se contactaron con RESPONDE para generar una propuesta turística y revitalizar la zona.

    "Lo que ofrecemos es la sencillez de nuestro pueblo, la calidez de nuestra gente y la calidad de nuestras comidas", contó a Télam la coordinadora de la oficina de turismo de Parera, Estela Suárez.

    La mujer vive en la estación del ferrocarril, una construcción que data de 1909 y es el corazón del pueblo, y es la dueña de una casa de té que montó en un vagón antiguo y donde se sirven tortas alemanas, legado de los colonos de la zona.

    "La estación se conserva muy bien –continuó Suárez–. Hace poco la pintaron entera, un anhelo de la gente del pueblo, y se abrió la oficina de turismo y una biblioteca, todo con el esfuerzo de los pobladores y de la organización".
    En Parera hay una plaza central, un hospital, una escuela, una iglesia. El lugar tiene la estructura tradicional de los primeros pueblos que formaron los inmigrantes europeos que se instalaron en el interior del país.

    Hay senderos para recorrer las primeras casas y observar las aves y los árboles típicos de la zona, se organizan cabalgatas y paseos en zorra y hay un restaurante de comidas típicas, "La Carreta", donde se pueden degustar escabechados artesanales.

    Los servicios de hospedaje están en Irazusta, a 15 kilómetros del lugar, donde los lugareños abrieron sus casas, 10 en total, para recibir al turismo. 

    "Pasar la noche en una casa de familia facilita el contacto de los turistas con la gente de acá. El intercambio es muy interesante", afirmó una de las impulsoras del proyecto turístico en Irazusta, Eufemia Korell, y agregó que los precios rondan los 30 pesos la noche, con el desayuno de campo (mermeladas, pan casero y café) incluido.

    Además de complementar la oferta para los viajeros que pasan el día en Parera, el pueblo tiene una laguna donde se pesca, donde hay sanitarios con duchas y asadores, y ofrece talleres de huerta y de pastelería.

    El otro atractivo es la estación de tren de Irazusta que es de 1911 –tiene un estilo arquitectónico distinto al de las otras estaciones que recorre el "Gran Capitán"– y también cuenta con un museo y una biblioteca. Los pueblos están a tres horas de tren desde la ciudad de Buenos Aires y son ideales para escapadas de fin de semana desde la ciudad o desde las localidades cercanas como Gualeguaychú, que está a 60 kilómetros.

    Están ubicados al sur de la provincia de Entre Ríos. Faustino Parera e Irazusta estaban condenados a desaparecer a causa de la retirada del Ferrocarril Urquiza en la década del '90 y gracias a la "revolución productiva". Ahora impulsan un programa turístico de fin de semana para viajeros que gustan de la pastelería alemana y de los parajes rurales tranquilos.
     
     
    December 20

    ENTRE RIOS - ARGENTINA- RESIDENCIA JUSTO JOSE DE URQUIZA

    Presentamos una de las residencias más importantes de Entre Ríos. Descubra los rincones más íntimos de la casa del General Justo José de Urquiza al visitar el Palacio San José.  
      Palacio San José  
      A escasos kilómetros de la ciudad de Concepción del Uruguay, la provincia de Entre Ríos se enorgullece en presentar al Palacio San José. Esta residencia perteneció a uno de los caudillos más importantes de la historia argentina, por enarbolar la bandera de la causa federal, contribuyendo significativamente a la organización nacional e institucional del país: el General Don Justo José de Urquiza.

    Este importante edificio, hoy devenido en Monumento Nacional, fue concebido originariamente como la casa principal de un próspero establecimiento rural, propiedad del legendario caudillo entrerriano.

    Al pararse frente a él, el visitante puede apreciar la fachada principal del edificio, que consta de una galería con un frente de arcos que caen sobre columnas de estilo toscano. Enmarcado por dos torres simétricas en las esquinas, se encuentra adornado con un friso con motivos clásicos, coronado con un barandal que tiene en el centro al escudo provincial en hierro fundido.

     

      Palacio San José  
      Una vez en su interior, se puede conocer acerca de los detalles más importantes de esta obra arquitectónica, gracias a las visitas guiadas organizadas conjuntamente por las Secretarías de Turismo Provincial y de la Presidencia de la Nación.

    El interior del palacio

    Sus grandes patios conforman dos ambientes bien diferenciados. El patio del parral posee una superficie de quinientos metros cuadrados. Se encuentra circundado por diecisiete habitaciones que eran destinadas a alojar a algunos oficiales, empleados o visitantes de poca importancia.

    Es de destacar el magnífico trabajo de herrería en forma de lira, forjado en 1861, para que las vides que fueran plantadas en ese año, tuvieran dónde apoyarse.

    Por su parte, el patio de honor es el más importante de la casa. En él se desarrollaba la vida familiar de Urquiza. Los dormitorios de huéspedes con jerarquía se encuentran en el ala oeste. Algunas de estas habitaciones fueron ocupadas por el General Bartolomé Mitre y por Domingo F. Sarmiento, lo que da cuenta del nivel que representaba la casa y su dueño a fines del siglo XIX.

    Otro sitio de notable importancia del palacio es la sala de los espejos. El impresionante cielorraso que le da nombre fue realizado con más de cien espejos de origen francés y un artesonado hecho en madera de pino blanco importado.

     

      Palacio San José  
      Los momentos de reunión familiar transcurrían en el comedor de la residencia. En su interior se puede apreciar la mesa en madera de caoba de nueve metros de largo y el fino centro de mesa que decora con solemnidad al resto de la habitación.

    En el escritorio político y en la sala de juegos se observan muebles de la época y objetos de trabajo de Urquiza, cuando éste desempeñaba su labor como estadista y como hombre de negocios.

    La capilla

    La capilla de San José es otro de los sitios que llama la atención del visitante dentro del palacio. Posee un altar realizado en madera de cedro con aplicaciones de oro. La figura central exhibe a San José con el niño.

    Detrás del oratorio se encuentra el baptisterio y el dormitorio del sacerdote.

    En el primero, se encuentra una pila bautismal realizada en mármol de Carrara que constituye una de las reliquias más fascinantes, por ser una réplica exacta de la que se conserva en la ciudad del Vaticano en Roma. Los frescos de la capilla fueron encomendados a Juan Manuel Blanes, pintor uruguayo, quien se encargó de esa tarea en 1858.

    Parques y jardines

    Sin dudas, los espacios verdes del palacio causan admiración y sosiego al visitante. Ocupan los accesos principal y posterior de la residencia, y todavía conservan algunas especies plantadas en épocas del General.

     

      Palacio San José  
      Varias esculturas de mármol de Carrara constituyen gran parte del paisaje de los jardines. Por último, en el predio trasero de la casa se halla un lugar exclusivo para disfrutar de la vida al aire libre: el lago artificial, de ciento ochenta por ciento veinte metros, con una profundidad de cinco metros. La excentricidad de Urquiza lo llevó a hacer construir un barco a vapor, bautizado con el nombre de San Cipriano, para ser usado en el lago.

    Para tener en cuenta

    Como Llegar

    Desde Gualeguaychú: Saliendo desde la ciudad se debe empalmar la ruta nac. Nº 14, hasta la entrada de Concepción del Uruguay. Luego tomar la ruta 39 y transitar 23 km con dirección a la localidad de Caseros.

    Desde Buenos Aires / Rosario / Sur del país: a través del Complejo Zárate Brazo Largo, distante a unos 230 km por ruta nac. Nº 12 y Nº 14, hasta el acceso a C. del Uruguay. A partir de ahí, 23 km por ruta 39.

    Dónde comer: Restaurante Posta de San José

    Dónde comprar: Tienda de Recuerdos

    Horario: de lunes a viernes de 8 a 12.45 y de 14 a 19. Sábados, domingos y feriados 9 a 18. Visitas guiadas: 10, 11, 15 y 16 hs.

    Sugerencias: Para entender la magnitud del sitio que se está visitando aconsejamos realizar la visita con el guía especializado del Palacio San José. También se puede realizar un paseo en carro en Parque del Lago.